Bienvenido a la República independiente de tu cuerpo

Nuestro cuerpo es mucho más que un envase temporal, es nuestro instrumento en la orquesta de la vida.

Algunas personas viven el día a día desconectadas de su cuerpo, ignorando el potencial que se esconde en él y hasta descuidándolo como si no fuese parte de su ser.
El cuerpo nos habla permanentemente y está directamente ligado a nuestro mundo emocional porque en él hemos grabado patrones desde el día de nuestro nacimiento. La información está ahi…sólo tenemos que estar dispuestos a escucharlo.

Y hoy te propongo mirar la relación entre las emociones y nuestro sistema digestivo.

Seguramente alguna vez habrás sentido “mariposas en el estómago” al enamorarte o se te ha hecho “un nudo en la tripa” antes de dar un discurso o has tenido un ataque intestinal la noche anterior a dar un examen…
La conexión entre el cerebro craneal y el cerebro enterico está siendo estudiada como origen de enfermedades y síndromes como la ansiedad, la depresión, el colon irritable o el Parkinson.
Aunque los síntomas sean digestivos, el síndrome del colon irritable, por ejemplo, es considerado un problema de origen psicológico, en el que el estrés y los trastornos emocionales juegan un papel esencial.

En 1999, el Dr. Michael Gershon publicó The Second Brain o El segundo cerebro, retomando los estudios del Dr. J.N. Langley quien habia descrito en 1921 la conexión entre el cerebro craneal y el sistema nervioso entérico SNE, localizado en el intestino.

El 95% de la serotonina y el 50% de la dopamina se producen en el sistema digestivo. La serotonina es un neurotransmisor vinculado a funciones como la inhibición de conductas agresivas, la regulación de la temperatura corporal, del apetito o el funcionamiento de los receptores del placer. También interviene en el proceso de la digestión regulando la velocidad y movimientos en los intestinos.
La dopamina es otra sustancia química de nuestro cuerpo que modula el dolor y se relaciona con la sensación de calma y bienestar.
Estudios recientes demuestran que algunos estados de irritación, emociones descontroladas y alteraciones de la conducta están relacionadas con desequilibrios en los neurotransmisores cerebrales.

Desde tiempos ancestrales, las culturas orientales e indígenas recomiendan las técnicas de limpieza intestinal (dietas liquidas y ayunos seguidos bajo supervisión profesional) con el objetivo de eliminar también aquellos “desechos emocionales” que pretendemos soltar.

El cuerpo nos avisa, nos envía mensajes constantemente cuando necesita descansar o cuando “algo no nos ha sentado bien”…aprende a escuchar a tu cuerpo para poder conectar con tu inteligencia emocional.